lunes, 18 de febrero de 2013

Un mes en Copenhague.

Ya ha pasado lo peor, o eso dicen. A veces sigue haciéndose duro estar lejos de casa, sobretodo cuando te quedas solo en tu habitación y tienes tiempo de ponerte a pensar. Por eso es tan importante mantenerse ocupado y estar rodeado de personas. Yo tengo la suerte de disfrutar de ambas cosas: siempre tengo algo que hacer y alguien maravilloso con quién hacerlo.

Mi querida Aggela me dijo la otra noche, mientras estábamos sentadas en un club degustando nuestra 10 copa de champagne: "Luna, I'm so glad I met you". Y esa es la verdad, lo más importante de mi Erasmus. Estoy tan contenta de haber conocido a estas personas, y de sentirlas como una familia en tan solo 30 días, que hace que no sea tan duro el echar de menos a otra gente.

Se hace difícil. Se hacen difíciles las clases, los horarios, y la melancolía de la nieve a través de mi ventanal. Se hace difícil el no poder dormir más de tres horas cuando salgo de fiesta, y sentirme cansada, y añorar mi cama y mis persianas. A veces se hace difícil cuando todo el mundo aún duerme y yo tengo que quedarme en mi cama, y pienso en millones de cosas. Millones. Pero entonces aparece un mensaje de mi Effie, ofreciéndome café y french toast, y acordamos despertar a mi mamma italiana aporreando a su puerta. Y después recibir una invitación para ir a comer a Kolibrien y reírnos de las locuras de la noche. Y regresar a Korallen, y sentirme en familia, y no sentirme sola.

Y adoro nuestros trayectos en tren, en la silent zone, gritando sin parar, riéndonos de punta a punta, haciéndonos millones de fotos. Adoro regresar de fiesta e ir a nuestra cocina, y seguir riéndonos incluso a las seis de la mañana. Y adoro el momento post-fiesta, al día siguiente, muriéndonos con las fotos, sentados en los sillones, junto a la calefacción, intentando afrontar el nuevo día con dignidad.

No voy a negar que ha sido un mes difícil, pero también ha sido probablemente el mejor mes de mi vida.





















lunes, 11 de febrero de 2013

Please don’t tell anybody this but I want to be happy.



-Of course you do, everyone does. 
-Yeah, but I didn’t think that I did. I made a promise such a long time ago that I was gonna take in experiences, all of them, so that I could tell the people about them and maybe save them but it gets so tiring trying to take in all the experiences for everybody, letting anybody say anything to me. Then I came here and I see you and you’ve got this fruit in the bowl and the fridge with the stuff. The robe, and you’re touching me the way that… I realize I’m not different. I want what everyone wants. I want what they all want. I want all the things. I just want to be happy. Then there’s all these experiences where I just feel like I asked for, things where it’s just like who in their right mind would ask for…What makes me think I deserve that? Something is broken inside of me. I think what I didn’t realize before I met you is that I was lonely, in such a deep, deep way and I was reaching for all this stuff but all I really needed was to look at someone and be like…oh that person wants to be there after I’m dead.

Girls

domingo, 10 de febrero de 2013

Come on guys, Erasmus is only one semester.

Frase mítica de mi erasmus. También están los famosos "Where's Effie?" o "close your eyes and open your mouth". Por supuesto, la palabra clave: "carikaskis". La actitud "sassy". Y nuestro propio juego: cada vez que alguien dice o hace algo idiota, o simplemente cuando nos sale del chirri, tenemos que tocarnos la nariz; el último pierde, y dependiendo del momento o bien recibe una cariñosa leche o bien tiene que beber de su vaso.

Básicamente estas son las bases de mi familia Erasmus. Tengo un padre alemán, una madre italiana, una yaya griega, un bebé canadiense, un perro vasco y yo que soy el gato. La familia se reúne en la cocina 2b, y de vez en cuando aparece Manuel (con acento internacional en la 'a'). El mayor porcentaje del tiempo mamá cocina y todos comemos, otras veces vemos pelis o simplemente pasamos el tiempo en los silloncitos. Mi momento preferidos son los after-party, momento que aprovechamos para comer de nuevo y reírnos de las fotos que mágicamente aparecen en la cámara de mi mamma italiana.





miércoles, 6 de febrero de 2013

Me dijeron...

...tendrás días malos, días en los que echarás de menos y te sentirás sola.

sábado, 26 de enero de 2013

First week. Foundation Course.


Ya he cumplido mi primera semana en tierras danesas. Han sucedido cosas extrañas, pero la más importante es que finally me estoy haciendo con el tema del frío. Ahora ya no necesito ponerme cien capas para ir al edificio de al lado, ni siento que voy a desmayarme cuando salgo de un bar.

El curso lo ha cambiado todo (vamos, esa es su función). Es alucinante lo de conocer gente de cada país, que te cuenten sus propias historias, cómo se lo montan de fiesta, cómo funcionan las cosas en sus países… Básicamente eso es lo mejor del Erasmus.

Me encanta encontrarme spanish people everywhere. Siempre encontrarás a un españolito wherever you go. Llevo aquí solo una semana y al menos tres días nos hemos encontrado con gente que no sé como coño ha acabado en Roskilde, pero es bonito lo de llorar todos juntos por las pocas horas de luz y por cómo echamos de menos lo más tradicional de España: estar en la calle.

Anoche salimos por Copenhague y la fiesta literalmente empezó a las 8 de la tarde. La happy hour era de 16:00 a 22:00. La gente se empezó a cansar y cuando estaba hablando con el primer danés de mi vida me dijeron que nos pirabamos, like WHAT? NOOOOO. But yes, en el momento álgido de la noche.

A las 04:00 estábamos en Trekroner Station, y decidimos pasarnos por Kolibrien para unirnos a una supuesta fiesta de cumpleaños que cuando llegamos había muerto completamente. A mi me daba mucha pena los globos abandonados y las caretas con la cara del tío rondando por ahí, y todos durmiendo. Total, que no había fiesta, pero si una cocina. Mi amiga italiana cocino una fritatta, que en el fondo es una tortilla de francesa con queso y jamón serrano (del real, aportado por mi querida Itsaso), y ya con el estómago lleno nos venimos a Korallen en la completa y acojonante oscuridad roskildiana.

(Mi primera tortilla de patatas. Very important moment in every Erasmus life).